Ser Maestro, una experiencia que requiere sentido
Siempre me gustó jugar “ a la escuelita” pero sólo si era yo la “MAESTRA”, sin embargo mi interés por el área de las Ciencias Naturales me llevó a pensar en ser Médico y cuando vi que no tenía vocación para ello me fui por una carrera con bases químico biológicas. La carrera se dividía en especialidades y me entusiasmé con la Biotecnología de Alimentos, entusiasmo que nació de mi admiración a una profesora española que nos dio esta asignatura y que nos invitó al laboratorio de Alimentos del CBTA para el que trabajaba en aquéllos años. Me gustó tanto este laboratorio escolar de Tecnología que cuando terminé la carrera mi deseo era trabajar en una escuela tecnológica específicamente en un laboratorio. Apenas con 21 años y recién egresada me llamaron a dar clases a una preparatoria pequeña para suplir al maestro de química y ahí se reforzó mi aspiración de ser profesora por lo que tras recibir mi título fui a solicitar empleo como docente, pensando que sería en un CBTA y me lo dieron, pero en un CBTis en una pequeña ciudad a hora y media de Tampico. Ahí inicié este camino con tropiezos, con vacilaciones y un caudal de vivencias positivas y negativas.
Hoy pienso que el ser docente es una labor que nos ofrece diversas oportunidades donde la estática no tiene cabida, es una labor que implica aprender, interactuar, instruirse día con día.
Siento que la experiencia de ser docente es un desafío, se disfruta y se padece, se enaltece y se minimiza, te da insatisfacciones pero también complacencias, te retribuye y te gratifica en todos los sentidos. Y precisamente el goce de ser maestro de Educación Media Superior es la oportunidad de ver la transformación que ocurre de adolescentes a jóvenes que cumplen la mayoría de edad y que en ella se rebelan cambios de actitud, de aptitud y conocimientos que los hacen propios y únicos, una metamorfosis sin igual, en la que uno como profesor participó.
Por último son más las satisfacciones que he encontrado en ser facilitadota y guía de mis grupos pero reconozco que muchas veces me molesta que dentro de la estructura organizativa (sea de la institución o de la dependencia) estemos sujetos a directrices que coarten nuestro rol docente.
Los retos son muchos, estamos aquí, actualizándonos y eso dice mucho.
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